La Historia de Vida de Sofia

ar | Soy Sofia Ceballos Mariniello

Nací el 27 de Agosto, 2016

 de 34 Semanas.

 Pesé 1420 Gramos.

 Gracias Analia Mariniello y Marcelo Ceballos por compartirlo!

Pipu Pipu Sofía nació con 1,420 kg. Un porotito que cabía en una mano. Para los padres primerizos un hijo prematuro encierra todos los miedos del mundo. El universo en su sabiduría sabe cuánto estas dispuesto a soportar, cual es el límite de tu paciencia y tus temores más profundos. El tiempo pasa muy rápido (fuera de la neo). Adentro es otro tiempo. Otra realidad. Donde las horas se hacen eternas acompañadas del ritmo de los aparatos médicos. En una de nuestras visitas en Neo (dos veces por día, una hora por vez), la sala se había llenado de compañeritos y los ruidos de los aparatos eran bastante fuertes. Unos días antes nos habían puesto por primera vez a Sofi en el pecho y ese día estaba particularmente inquieta. Decidimos transformar el ruido de esos aparato en un significado agradable y ese pip pup pip pup que se estrellaba en nuestras cabezas se convirtió en Pipu Pipu que es el apodo de Sofía. La situación “especial” de Sofía nos puso a prueba y nos preparó para encarar lo cotidiano de otra forma. Decidimos enfrentar el proceso con alegría y esperanza. Afianzando nuestra familia día a día. Cambiando sonidos feos por cantos y mantras. Remedios poco gustosos por juegos y sonrisas. Una cajita de cristal cubre a Sofía, y la aparta de todos los males. Una cajita de cristal de la cual solo podemos sacarla 2 horas por día. Para abrazarla, cantarle y agarrarle la manito. A los 15 días, en uno de los tan esperados partes nuestra neonatologa nos dijo que existía una posibilidad de hacer cangureo. Eso implicaba que íbamos a poder estar desde las 9 a las 20 con Sofi, ansiedad, felicidad, nos lleno el alma. También el miedo de que sacarla de su cajita de cristal pueda llegar a ser perjudicial para ella. Fueron los 15 días mas largos e intensos de nuestras vidas. Llenos de amor y aprendizaje. Aprendimos a darle el biberón templadito, a cambiarle los pañales, a darle la lecha por jeringa, a que tome el hierro y las vitaminas. Aprendimos de cólicos y hambre. De sueño, brazos y caminatas por la habitación. Aprendimos que la vida es muy corta y hay que aprovechar cada instante y aprendimos sobre todo a agradecer. Gracias Universo por esta oportunidad. Hoy Sofía pesa 3,500 kg, sonríe todo el tiempo y es una bebe feliz!. Estamos en casa luego de haber disfrutado de un lindo domingo, asado en familia, cumpleaños de la madrina y presentación de la perrita. Sabiendo que Sofía es una bebe como todas, que está aprendiendo a distinguir que lo bueno, a veces, comienza en un envase chiquitito.

Mis Fotos!

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